Después de cinco intensos días, las Fiestas de San Antonio ya han dicho hasta el año que viene. Afortunadamente nos quedan los recuerdos. Recuerdos de unas fiestas pasadas por la lluvia en las que ha habido tiempo para dar una alegría al estómago con las delicias de la feria gastronómica y los pinchos y cócteles con los que, por primera vez, los establecimientos hosteleros del municipio se presentaban a concurso.
No han faltado tampoco los toros, con un concurso de cortes que ha reunido a figuras veteranas de este arte y los tradicionales encierros en los que los más valientes han sabido plantarle cara al miedo.
Días de fiesta en los que el baile y los conciertos han estado muy presentes. Para el año que viene, más y mejor.






