Como cada 6 de mayo, San Juan ha salido a hombros de la ermita a la que da nombre para reunirse con los vecinos de Arroyo en su día grande. Hasta los rayos de sol han hecho frente a la amenaza de lluvia y frío y han aparecido para recibirle. Acompañados de tambores y dulzainas y a ritmo de jotas los arroyanos, mayores y pequeños, han seguido la tradición de bailar al santo.







Gracias por tenernos informados día a día, gran trabajo.
Sinceramente, mi enhorabuena por el trabajo que estáis realizando. Todo un lujo.
Salu2